La inteligencia artificial ya no es una tecnología reservada para grandes corporaciones. Las herramientas son accesibles, los precios han bajado y las pymes españolas tienen más opciones que nunca. El problema es que tener acceso a la tecnología y saber qué hacer con ella son dos cosas muy distintas.
Ese fue el diagnóstico principal del debate Pymes 360 organizado por The Objective, en el que participaron representantes de la Cámara de Comercio de España y de la Universidad CEU San Pablo junto a empresarios con experiencia real en digitalización.
El error más común: comprar tecnología y seguir igual
El subdirector de Competitividad de la Cámara de Comercio lo resumió de forma directa: comprar tecnología y seguir haciendo lo mismo no tiene ningún impacto. Antes de implantar cualquier herramienta, una empresa necesita parar y analizar cómo trabaja, qué procesos tiene y dónde pierde tiempo y dinero. Sin ese diagnóstico previo, la inversión en tecnología no sirve de nada.
España se sitúa por encima de la media europea en conectividad e infraestructura digital. El problema no es el acceso sino el rendimiento. La pregunta ya no es si las empresas están digitalizadas sino qué sacan de esa digitalización.
La tecnología sola no funciona
Uno de los puntos en los que más insistieron los expertos fue la formación. La transformación digital no existe si no hay una transformación del talento. Las herramientas solo generan valor cuando las personas que las usan saben para qué sirven y cómo integrarlas en su trabajo diario.
Un caso concreto lo ilustró bien: una empresa que automatizó parte de su gestión interna pasó de dedicar el 55% del tiempo a tareas que no generaban ingresos al 32%. Sin grandes inversiones, solo identificando los procesos que más tiempo consumían y automatizándolos de forma ordenada.
Automatización e IA no son lo mismo
Los expertos también diferenciaron algo importante que muchas empresas confunden: automatización e inteligencia artificial no son sinónimos. Muchas tareas repetitivas, desde la gestión documental hasta el seguimiento de vencimientos o el control de facturas, se pueden resolver con automatizaciones sencillas sin necesidad de recurrir a modelos de IA más complejos y costosos.
Empezar por lo más simple y lo que más tiempo quita sigue siendo la estrategia más efectiva para cualquier pyme que quiera dar el salto tecnológico sin asumir riesgos innecesarios.
Fuente: The Objective