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No veo la carpeta compartida desde que actualicé Windows: por qué pasa y cómo arreglarlo bien

Actualizas Windows y, de repente, la carpeta que compartes en la oficina ya no aparece o te dice que no tienes permiso. Te contamos por qué pasa, cómo arreglarlo en unos 10 minutos sin quitar ninguna seguridad y dónde deberían estar de verdad los archivos de todos.

Por ANTEK

Ilustración de un caballero con el logo de Windows 11 que encadena con candado la carpeta compartida mientras un oficinista intenta alcanzarla.

La pregunta

Una de las dudas que más se repite en la comunidad de ayuda de Microsoft: “Desde que actualicé Windows 11 no puedo ver las carpetas compartidas en red”. La carpeta donde toda la oficina guardaba presupuestos, facturas o fotos de los trabajos funcionaba ayer. Hoy no aparece, o sale un mensaje diciendo que no tienes acceso.

No se ha borrado nada. Los archivos siguen ahí. Lo que ha cambiado es la forma de entrar.

Por qué pasa

En muchas oficinas la carpeta compartida se montó de la forma más rápida: cualquiera podía entrar sin poner usuario ni contraseña. Era cómodo, pero también quería decir que cualquier aparato conectado a la red de la oficina podía entrar igual.

Con la actualización de Windows 11 que se llama 24H2, Microsoft ha cerrado esa puerta en la versión Pro, que es la que suelen tener los ordenadores de empresa. Ya no deja entrar en una carpeta compartida sin identificarse. Por eso, en cuanto un ordenador se actualiza, deja de ver la carpeta y los demás siguen tan tranquilos hasta que les toca a ellos.

¿Te afecta?

Si en tu oficina tienes una carpeta compartida en uno de los ordenadores y se entra sin poner contraseña, sí. Te va a pasar en cuanto cada equipo reciba la actualización, si no te ha pasado ya.

Lo que vas a encontrar en internet (y por qué no lo haría)

Si buscas el problema, muchas guías te dicen que actives una opción para volver a “entrar como invitado” y que quites otra protección que viene activada. Funciona, sí. Pero lo que haces es volver a abrir justo lo que Microsoft ha cerrado.

La propia Microsoft dice que no lo recomienda. Con esa puerta abierta, alguien podría colar un virus en los ordenadores de la oficina a través de la carpeta, o engañar a un equipo para que se conecte a una carpeta falsa. Y no hace falta correr ese riesgo, porque hay un arreglo igual de rápido que deja la seguridad puesta.

Cómo arreglarlo bien en unos 10 minutos

La idea es sencilla: en vez de entrar sin llamar, cada ordenador entra con un usuario y una contraseña. Se hace una vez y Windows la recuerda.

En el ordenador que tiene la carpeta:

  1. Crea un usuario para la oficina. Ve a Configuración, Cuentas, Otros usuarios, y pulsa en Agregar cuenta. Elige “No tengo los datos de inicio de sesión de esta persona” y después “Agregar un usuario sin cuenta Microsoft”. Ponle un nombre fácil, por ejemplo “oficina”, y una contraseña que no sea la de siempre.
  2. Comparte la carpeta con ese usuario. Botón derecho sobre la carpeta, Propiedades, pestaña Compartir y botón Compartir. Escribe “oficina”, pulsa Agregar y, al lado, elige “Lectura y escritura” para que puedan guardar cosas. Pulsa Compartir.
  3. Apunta el nombre de este ordenador. Está en Configuración, Sistema, Información, donde pone “Nombre del dispositivo”.

En cada uno de los otros ordenadores:

  1. Abre el Explorador de archivos (la carpeta amarilla de abajo) y, en la barra de arriba donde sale la ruta, escribe dos barras invertidas y el nombre del ordenador que apuntaste, así: \NOMBRE-DEL-ORDENADOR. Pulsa Enter.
  2. Pon el usuario y la contraseña. Cuando te los pida, escribe el usuario como NOMBRE-DEL-ORDENADOR\oficina y la contraseña que creaste. Marca la casilla “Recordar mis credenciales” para no tener que ponerla cada día.
  3. Déjala a mano. Botón derecho sobre la carpeta y “Conectar a unidad de red”. Así aparece siempre en “Este equipo”, como si fuera un disco más.

Si aun así no aparece, comprueba que la conexión de los ordenadores está puesta como “Red privada” (en Configuración, Red e Internet). Si está como pública, Windows esconde los equipos de la oficina.

La manera mejor, para cuando tengas un rato

El arreglo de arriba te saca del apuro. Pero tener la carpeta de todos en el ordenador de un compañero tiene sus pegas: si ese ordenador está apagado o se estropea, nadie llega a los archivos. Si a ese equipo le entra un virus, le puede tocar también a la carpeta de todos. Y si alguien borra algo sin querer desde ahí, lo sufre toda la oficina.

Hay dos opciones mejores, según cómo trabajes:

  • La nube de la empresa. Si ya pagas Microsoft 365 o Google Workspace para el correo, lo normal es que incluya espacio para una carpeta común de empresa. No depende de que ningún ordenador esté encendido y se puede entrar desde casa o desde el móvil.
  • Un NAS. Es un aparato pequeño que se queda en la oficina y solo hace de almacén de archivos para todos. Siempre encendido y sin depender del ordenador de nadie.

Cualquiera de las dos se monta una vez y te olvidas de este problema la próxima vez que Windows se actualice.

Si no te sale, no tienes tiempo o prefieres que te lo deje funcionando alguien que lo haya hecho muchas veces, pídeselo a quien te lleve la informática. Lo importante es que lo arregle entrando con contraseña, no quitando la seguridad.

Fuente: Microsoft →

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